Si tu hijo/a ya sabe leerUna buena idea es leer algunos de sus libros y comentarlos juntos, o pedirle que sea nuestro propio hijo quien nos recomiende alguno de los libros que más le han gustado.
Conocer el tipo de lector que es y respetar su ritmo y sus gustos
Cada lector tiene su estilo y su ritmo y debemos respetarlo. Hay niños que prefieren leer un mismo libro varias veces, mientras que los hay que leen con avidez todo lo que cae en sus manos.
Hay lectores tranquilos que van leyendo mientras comen un bocadillo, los hay que se cierran en su habitación porque les gusta el silencio, otros que prefieren leer en su cama, por la noche y otros que no leen a menos que todos los de la casa estén leyendo también.
No querer imponer nuestros gustos
Quizás a nuestro hijo le gustan las historias marinas de piratas, islas perdidas y aventuras mientras que a nosotros no nos gustan nada y preferiríamos que leyera cosas acerca de, por ejemplo, animales.
No cometamos el error de intentar cambiar los gustos de nuestro hijo.
Podemos proponerle temas diversos pero siempre debemos respetar sus gustos y nunca restarles importancia.
Debemos evitar siempre comentarios del tipo "Bueno, quizás esa historia es divertida pero es muy fácil" o "A tu edad deberías leer otro tipo de libros", etc. Lo que si podemos hacer es proponer así: "A ti que te gustan tanto las historias de piratas, este libro sobre la selva te va a encantar". Nuestro hijo está formando sus gustos como lector y es importante que encuentre apoyo en nosotros. Una buena manera de hacerlo es regalándole libros pensando en sus gustos y no en los nuestros.
No pensar que la tele es nuestra "enemiga"
Si lo que más le gusta a nuestro hijo es ver la tele, nos enteraremos de los programas que le enganchan más para regalarle algún libro de su serie favorita o de algún tema relacionado. Si, por ejemplo, están a punto de estrenar alguna película en el cine que nuestro hijo tiene muchas ganas de ver, podemos aprovechar para regalarle el libro antes de que vea la película.
Debemos evitar convertir la tele en la "afición mala" frente a la lectura como "afición buena". Igualmente tampoco tenemos que caer en la trampa de considerar a los cómics como la lectura "fácil, infantil o mala" frente a la lectura de narrativa como la lectura "seria, adulta y buena".
Aficiones como la tele o los cómics han de servirnos para fomentar la lectura, no para alejarla de la vida de nuestro hijo.
Ir a librerías o a la biblioteca con él
Podemos ir con él o dejar que vaya él solo o con amigos, etc.
Si ya tiene edad suficiente podemos confiar plenamente en él, darle su carné de la biblioteca y dejar que escoja los libros a su antojo y que se esté el rato que quiera, etc.
Hacer del libro un regalo habitual
¿Qué no sabemos qué regalar? Entre los libros siempre podemos encontrar un buen regalo.
Cuando lleguen las fechas señaladas de Navidad, cumpleaños, etc. no nos olvidemos nunca de los libros e intentemos regalar siempre alguno. Regalar libros hace que éstos adquieran el rango de objeto deseado y digno de cualquier presente. Igualmente, podemos incluir libros, si nos apetece, en nuestra lista de regalos de Navidad. Asimismo, si nuestro hijo nos pregunta qué queremos para nuestro cumpleaños, podemos pedirle que nos regale un libro, pero sin decirle exactamente cuál. De esta manera él tendrá que ir a la librería y buscar aquél que le parece parezca mejor para ti. ¡Todo un ejercicio!
Si tu hijo/a aún no sabe leerDejarle que agarre y toque los libros (infantiles) a su gusto
Los libros para niños de estas edades son todo terreno y están hechos para que se juegue con ellos, tanto en el suelo, como en la mesa, la playa, el parque o la bañera.
A estas edades los libros tienen que ser un objeto de placer y disfrute. Si lo conseguimos ya nunca dejarán de serlo.
Sentarnos con nuestro hijo/a y enseñarle algún cuento
Los libros y el hábito lector, como tantas otras cosas, están muy ligados a la afectividad. Podemos sentarnos con el niño en nuestro regazo y comentar los dibujos de los libros dejándole que, si puede, pase las páginas: "Mira, ¿has visto que árbol tan grande? Y mira, detrás hay un perro escondido", "Mira, la manzana es roja, como esa que hay en el frutero de la cocina. Vamos a buscar la manzana del frutero."
Los momentos que pasemos junto a nuestro hijo pasando las páginas de algún libro vistoso, explicándole las imágenes y brindándole cariño quedarán ancladas en su memoria: la lectura es placer, cariño, compañía y atención.
Contarle cuentos
Ya sea en el momento de acostarse, después de comer o a media tarde, todos los niños disfrutan teniendo a sus padres al lado mientras les cuentan un cuento lleno de detalles, ese que tanto les gusta escuchar una y otra vez.
Contar cuentos nos permite pasar unos momentos de complicidad con nuestro hijo, narrándole una historia sólo a él, centrando nuestra atención y nuestro cariño. Por eso, contar cuentos no sólo conlleva beneficios para la lectura sino que, además, es un potente estimulante para mejorar la autoestima de nuestro hijo.
Colocar los libros de manera que estén a su alcanceAunque durante estas edades los niños no lean, si puede apetecerles jugar con los libros, mirar los dibujos, etc. Por eso conviene colocarlos en los estantes más inferiores de las estanterías, de manera que tengan total autonomía para puedan agarrarlos y dejarlos cuando les apetezca.
Además, es importante que en lugar de colocarlos mostrando el lomo, los pongamos de manera que se vean las portadas, ya que es mucho más motivador y divertido. El lomo de un libro no significa nada para un niño pequeño, en cambio las portadas, con sus dibujos vistosos, es una atractiva invitación a que tomen el libro y lo abran por cualquier lugar.
Que nos vea leerAunque sea pequeño y todavía no entienda lo que sucede, es muy recomendable que, mientras él juega solo, nosotros podamos sentarnos cerca de él con un libro entre las manos.
Que nos vea agarrar los libros con total libertad, sumergirnos en la historia, reír y pasar un rato tranquilo y agradable.
Buscar libros diferentesNo nos limitemos a 3 ó 4 libros. En las librerías y bibliotecas existen muchísimos libros para niños pequeños que serán la delicia de nuestros hijos.
Existen libros de plástico para jugar en la bañera, libros de ropa para experimentar con texturas diversas, libros de cartón grueso, libros troquelados con formas e incluso con objetos, etc.
Hacer del libro un regalo habitualEs importante regalar libros, tanto a nuestro hijo como a los amigos o familiares, etc.
Que el libro esté considerado como un objeto para regalar, bonito, atractivo, que hace ilusión, como el mejor de los regalos. Esto podemos aplicarlo sea cual sea la edad del receptor del regalo.
Sacado de: http://www.solohijos.com/leer&disfrutar/
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